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LA ATENCION GERONTOLOGICA DE LA “FAMILIA MILITAR”: UN SERVICIO INCIPIENTE EN EL EJERCITO. |
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Axiomáticamente nuestra sociedad reconoce a
LA ANCIANIDAD como una de las etapas de la vida. Como tal, al igual que las anteriores,
PUEDE Y DEBE SER
VIVIDA. Para hacerlo acorde con la calidad que sus propias historias y pautas culturales individuales los acostumbró, en muchos casos, los ancianos necesitan de ayuda, tal como la sociedad lo prevé para quienes transitan las etapas anteriores. Es que quienes se encuentran en edades avanzadas, aún siendo sanos, presentan las lógicas disminuciones de algunas de sus capacidades vitales que inexorablemente arrastra el paso del tiempo. |
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Lo expresado adquiere mayor significación y otorga a la gerontología características de necesidad social que como tal obliga a los responsables de atenderlas, si se tiene en cuenta la extensión creciente de las esperanzas de vida a nivel mundial, que incrementa el universo de personas en la tercera edad.
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Así, los ancianos, en muchos casos, necesitan de la intervención especializada de grupos interdisciplinarios de profesionales y técnicos, como también de auxiliares, que los atiendan, enseñen y ayuden a continuar su vida con calidad, valiéndose de sus capacidades remanentes o desarrollando otras sustitutas, ya sea en forma temporaria en el seno familiar, o bien permanente en establecimientos preparados, organizados y equipados de acuerdo a normas de calidad mínimas según la modalidad de atención que exija la situación particular de cada uno de ellos.
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